Almorzamos en la casa y salimos para el aeropuerto a tomar el vuelo a París. Nuestra primera experiencia en una aerolínea de descuento: Ryanair. Las aerolíneas de descuento son un concepto relativamente nuevo de empresas que vuelan con pasajes muy muy baratos, y que minimizan todos los costos. En algunos casos puedes volar incluso por cero euros más los impuestos. Me imagino que esto lo hacen para evitar pagar ellos mismos los impuestos en los vuelos que tienen poca ocupación.
En nuestro caso pagamos 14 euros por cada pasaje Madrid-Paris, más los impuestos. En total unos 35 euros por persona; es decir, menos que un pasaje Barquisimeto-Caracas de tan sólo 25 minutos. Como tratan de minimizar todos los costos, el pasaje no incluye ninguna comida, ni ningúna maleta que no sea de mano. Si quieres comida, la pagas en el avión. Si quieres llevar una maleta la pagas en el aeropuerto. En esta primera experiencia tuvimos que pagar la novatada, y nos hicieron meter un sólo bolso por persona incluyendo carteras y cualquier compra que hagas en el aeropuerto. Es decir, realmente UNA sola maleta por persona.
El vuelo super puntual (es la principal ventaja con que se vende Ryanair a parte del precio), llegamos 25 minutos antes a París. Es un poco extraño que en el avión te muestren un menú (tipo McDonalds aunque con menos variedad) y traten de venderte la comida. Despues que te acostumbras te das cuenta que es una muy buena idea; en vez de darte la comida como algo ya vendido (y por tanto que no debe ser muy bueno) se esfuerzan por darte buenos platos y los precios realmente no son tan caros.
Llegamos a París, pero no al aeropuerto Charles de Gaulle (el super famoso y super conectado con el metro de Paris), sino que llegamos al aeropuerto de Beavuois que queda a una hora de París. 13 euros que debes pagar para que te lleve un autobus, pero con todo y esto, sigue estando mucho más barato que cualquier pasaje de las líneas competidoras.
El autobus nos dejó en la estación de Porte Maillot, que queda en la línea 1 del metro. Esta misma estación es la que te lleva al arco de triunfo, a los campos eliseos y al museo de louvre; o sea, "La Linea". Tuvimos que tirar nuestras flechitas con el metro, pero estaba fácil; un cambio de línea en la estación la Bastilla y llegamos a la estación República.
El hotel estaba exactamente a 53 metros de la estación (cómo decían los reviews en el sitio web), y por fuera estaba exactamente igual. Pero en la habitación que nos tocó nos dimos cuenta de la magia del photoshop. Aunque tenía el mismo mobiliario de las fotos del catálogo, le faltaba el brillo y el glamour que había en la foto. Super pequeña la habitación, pero totalmente soportable por ser París.
Salimos a dar una vuelta, tipo 11pm; efectivamente el hotel tenía muy buena ubicación. En la plaza la Republica hay un montón de restaurantes y cafés, y es muy concurrido. Primer impacto con los precios de Paris; mucho más caro que Madrid. Comparando un café normal que puede costar 1.5 euros en madrid, aqui no baja de 3 euros, y la comida sigue proporciones parecidas.
Comimos en un restaurant de comida rápida, de orígen belga que tiene el mérito de haberle ganado la pelea a McDonals en Bélgica. Las hamburguesas son más gustosas que las de su competidor américano, y las ensaladas con salsas más elaboradas y sabrosas. Conocimos a un simpático ratoncito, y esperamos que no estuviera en la cocina (como su pariente Ratotuille) sino sólo en el segundo piso dónde lo vimos. El desgraciado ratón hasta elegante caminaba; con orgullo de parisino.
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