sábado, 31 de enero de 2009

23 pinchos

Comenzamos temprano el día; a las 3am nos fuimos para el aeropuerto. El de Istambul es un SEÑOR aeropuerto. Un duty free full grande que funcione las 24 horas. Tienen un control de seguridad nada más al entrar al aeropuerto (antes de chequearse) y despues otro en la antesala para abordar. El vuelo salió en tiempo y en dos horas (que se pasaron literalmente volando debido al sueño de punta a punta) y estábamos en Roma.

Desde la entrada al aeropuerto entendimos que había algo extrañamente familiar a nuestro tercermundismo; totalmente desordenado!, para el primer control estuvimos como 35 minutos en una cola con múltiples colas internamente; la incredulidad de los gringos presente se hacía notar por todos lados "is NOT my country", "what a mess"...

Despues de esa primera experiencia, el control de pasaporte otra vez un montón de gente, aunque un poco más ordenado. El vuelo salió en tiempo, despues que nos cambiaron la puerta de salida.

A la llegada a Madrid, fuimos a buscar las maletas; En el monitor indicaban que la banda de salida era la 13. Todos los que veníamos de Roma, estabamos esperando cuándo dos bandas más allá en la 11, comenzaron a salir las maletas de un vuelo de Tenerife. Hmmm, extraño que esa banda estuviera sin pasajeros, y la nuestra con pasajeros y sin maletas. Poco a poco algunos pasajeros comenzar a ver sus maletas, por lo que nos cambiamos de banda.

Extrañamente habían maletas sin pasajeros, y pasajeros sin maletas. Cuándo terminó de moverse la banda era claro que habían varios pasajeros que no tenían sus maletas entre los cuáles nos incluíamos nosotros. Tambien había maletas que no tenían a sus pasajeros. Mientras Diana iba a la ventanita de reclamaciones, que estaba full de pasajeros de Alitalia, el manager del tráfico de maletas me explicaba que con Alitalia esto pasaba todo el tiempo. Incluso, me comentaba muerto de risa que un día había llegado un vuelo entero sin ninguna maleta. Me comentó que Roma era un desastre total, y que incluso en un viaje que el había hecho, le habían extraviado la maleta. En la oficina de reclamos, las chicas tenían exactamente la misma actitud; un standard procedure que no lleguen las maletas de Alitalia. Incluso nos informaron que lamentablmente no podían decir a dónde había ido a parar la maleta, por que no las habían pasado por el lector de barras. Nota mental: evitar en la medida de lo posible Alitalia y/o pasar por Roma.

Afortunadamente unas horas despues nos llamaron para indicarnos que la maleta viajera había aprecido, y que entre las 6pm y las 10pm entregarían la maleta en nuestra dirección. La maleta llegó sana y salva a las 11.30pm. Gracias Alitalia por el susto!

Nos fuimos a cenar al bar de pinchos Imanol. El sitio es full tripa; es un bar dónde todos los pasapalos tienen unos palillos y vas agarrando el primero que te apetezca, y acumulas los palillitos en el plato. Luego al final dices cuántos palillos tienes, los multiplicas por el precio único y tienes tu cuenta. Un sistema muy sencillo basado en la confianza en la gente. Los pasapalos iban desde pan con jamón serrano y tomate, hasta pimientos rellenos de bacalao y lomo de cerdo con roquefort. Entre 3 nos comimos la bicoca de 23 pinchitos, pero realmente estaban demasiado buenos. Parte de la conversación, fue imaginarnos como sería un concepto así en Venezuela, y de qué maneras los clientes esconderían los palillitos para pagar menos... la idisioncrasia nos persigue.

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